El cabello es una de las zonas que a menudo solemos pasar por alto a la hora de cuidarnos en la época estival, a pesar de que el agua del mar, el cloro y otros agentes externos lo pueden dañar de manera irremediable o propiciar la aparición de afecciones del cuero cabelludo

El sol : amigo y enemigo

Lo primero que hay que indicar, es que pese a algunas leyendas urbanas sin fundamento, el pelo en verano casi siempre conviene cubrirlo con una gorra, sombrero, pañuelo o similar, aunque una exposición leve puede resultar muy beneficiosa. El sol promueve la síntesis de vitamina D, esencial para la absorción del calcio en el cabello. También estimula la circulación sanguínea en los vasos que suministran sangre al cuero cabelludo, por lo que el pelo crece más deprisa

Frente al lado amable del sol, la exposición prolongada, al igual que ocurre con la piel, produce deshidratación y pérdida de flexibilidad en el cabello. Se modifica su textura, pierde color, se vuelve más quebradizo y las puntas se rompen con mayor facilidad. El sol oxida y deteriora los pigmentos tanto naturales como artificiales El cuero cabelludo tampoco se libra, ya que deshidrata más y pueden aparecer irritaciones e incluso dermatitis y soriasis.

Aunque la exposición diaria no sea prolongada, es aconsejable utilizar productos con filtro u otros agentes protectores que alivien, rehidraten y reparen el cabello, como la Loción Capilar Lanyn con extractos naturales de plantas, silicio orgánico que revitaliza tu pelo y el ingrediente secreto Tepezcohuite, famoso por sus efectos milagrosos contra todo tipo de quemaduras en la piel y el cuero cabelludo, en especial las producidas por el sol.

¿El agua de mar es perjudicial para mi pelo?

El agua de mar contiene oligoelementos y buenas propiedades para la salud del cabello. No obstante, el agua de mar contiene mucha sal y un pH muy elevado que puede causar cambios en la estructura química del cabello, especialmente en cabellos tratados, decolorados y teñidos.

El agua de mar por lo general es buena para el cuero cabelludo, sin embargo un exceso de humedad salina en el cabello puede resecar y decolorarlo haciéndolo más poroso e interferir en su tonalidad.

Los daños producidos en el pelo por la exposición solar continuada y el agua de mar dependerán en todo caso del tipo de cabello y el tratamiento químico que tenga, pues los cabellos decolorados y teñidos son los más susceptibles a resecarse y estropearse durante el verano.

¿En la piscina no corro peligro?

Todo lo contrario de lo que pudiera parecer, la exposición al cloro resulta todavía más perjudicial que el agua de mar, pues es un componente químico muy agresivo con el pelo y la piel, cuya acción se intensifica con la exposición solar continuada.

En definitiva, para evitar los efectos del sol y el agua de mar en el cabello, lo más recomendable es evitar las horas en las que el sol actúa con más intensidad que suele ser entre las 12 del mediodía y las 4 de la tarde. O en su defecto, usar gorros, sombreros, viseras o en última instancia, colocarse debajo de la sombrilla.

No debemos olvidar que tanto el agua de mar como el agua clorada actúan como una lupa incrementando el efecto de las radiaciones ultravioletas que causan cambios en la estructura química del cabello. Asimismo, el exceso prolongado de humedad en el cabello con estos componentes es perjudicial para nuestra salud capilar.

No olvides prevenir y reparar con productos naturales que revitalicen tu pelo y contrarresten los efectos nocivos de estos y otros agentes externos.